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¿Qué hacemos con las encuestas? - Abiertopp
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¿Qué hacemos con las encuestas?

¿Qué hacemos con las encuestas?

 

 

Las encuestas de las últimas semanas varían de forma signficativa, desde el CIS hasta GAD3. Desde AbiertoPP nos preguntamos, ¿Qué debemos hacer con las encuestas ?

Rodrigo Garcia {@rodrigogargar}

Obviando la torticera e inútil encuesta del CIS, lo cierto y verdad, es que el Partido Popular se encuentra en una clara posición de ser la primera fuerza política del país o, en su caso, el primer partido del bloque mayoritario que demoscopicamente se intuye como ganador. Ahora bien, la vocación de partido mayoritario, encajado en la centralidad del tablero nacional, tiene que mantenerse indeleble y fiel si mismo, como único camino para continuar reuniendo una mayoría social que gravite en torno a la oferta política de centro y de derecha, que encarna -de forma nítida y única- El Partido Popular.

Eugenio Narbaiza (@eugenionarbaiza)

Si hablamos del papel que juegan las encuestas electorales a la hora de analizar la situación política de un país, resulta inadmisible lo que está sucediendo en España con el Centro de Investigaciones Sociológicas, puesto que su actuación desde que es dirigida por Tezanos, evidencia una falta de imparcialidad tanto en la recopilación de datos como en su análisis.
En este sentido, además de llevar a cabo acciones parlamentarias para recriminar la actitud de este organismo público, se debería exigir como protesta la no inclusión de los datos correspondientes al Partido Popular, como actitud de desconfianza respecto al tratamiento de los datos y su veracidad. ¿Debe el PP rechazar su presencia en las encuestas del C.I.S? En mi opinión, sí.

Francisco López Carvajal (@Lopez_Carvajal)

La encuestas no son más que la foto fija de un momento determinado que, sin embargo, nos permiten determinar las tendencias del electorado, especialmente a través de su comparación en el tiempo. A la hora de fijar una estrategia electoral no hay que dejarse llevar únicamente por esas encuestas, pero sí adaptar los mensajes y las políticas hacia posiciones electoralmente más “rentables”. Cuando un partido guía su acción únicamente guiado por encuestas corre el riesgo de alejarse de su posicionamiento ideológico y aparecer ante el electorado como una “veleta”, incluso acercándose a posiciones extremadamente populistas.

Iván Gómez (@gomezivo)

Vox beneficia al PP, es el hermanito rebelde que necesita un hermano mayor centrado que lo cuide.   Falta mucho. Mucho tiempo de aquí a mayo. El PP tiene que preocuparse por la interna, por cuidar la huida de dirigentes a Vox, organizar mejor a su fuerza. Si Ciudadanos vuelve a apoyar al PSOE en algunas municipales, caerá por su propio peso.
Las encuestas son importantes y relativas, se debe prestar atención, pero es más importante que se siga perfilando y definiendo el eje temático comunicacional del PP en ser el partido que garantice el bienestar y la unidad de España.

Sergio Perez Pujol (@sergioppujol)

Las encuestas tienen aquello que uno debe pararse a mirar quién las pública, porque en los últimos tiempos, y potenciándolo los CIS de Tenazos, uno ya no sabe si está mirando una encuesta que trata de reflejar la realidad o de convencernos de algo. Lo que debe quedar claro es que para el Partido Popular las encuestas deben ser simplemente eso, encuestas. En mi opinión, la conformación de expectativas es algo muy importante y necesario para todo partido, pero estos deben ir más allá y concentrar una campaña y unos objetivos a cumplir que superen estas obsesiones estadísticas. Por ahora, a pesar del auge de otros partidos del espectro político, el Partido Popular lo que no puede hacer ni mucho menos es conformarse e instalarse en la autocomplacencia. Es deber, mejor dicho, obligación hacer una campaña y una ruta social que luche cada pueblo, cada región y cada rincón para recoger las necesidades y problemas de la sociedad, y ya entonces después preocuparse por lo que dicen las supuestas encuestas “objetivas”.

 

Rafa Serrano {@falyserrano}

Existen dos corrientes. Una que siempre quiere realizar comunicación o compartir información de la misma (normalmente buena) para “movilizar” a sus seguidores más fieles y militantes para que puedan defender la labor del partido. Y otra corriente, opuesta, que prefiere no compartirlas y realizar un análisis pausado de la misma, desgranando preguntas, zonas, y motivaciones, sobre las que obtener conclusiones para modificar o planificar propuestas de trabajo (reuniones, encuentros, mensajes,…). Si hablamos de elecciones locales, normalmente los partidos elaboran encuestas para conocer de primera mano cuáles son los problemas locales, que más preocupan a los vecinos, y el grado de conocimiento que los vecinos tienen del candidato. Mi opinión es que un partido debe de manejar sus propias encuestas, menos enfocadas a la previsión de resultados, y más enfocadas al diagnóstico que permita configurar un programa que tenga aceptación en el electorado. Si esto no se realiza así, es cuando las candidaturas populistas ocupan el espacio que han dejado los demás, al dejar de comunicar o explicar sus propuestas para lo que más preocupa a los votantes.

Carolina Díaz {@ma_carolinadiaz}

Las encuestas son una manera de que el político conozca la forma de pensar, las tendencias e inclinaciones de la opinión publica. Muchos políticos usan está herramienta para gritar a los 4 vientos que son los primeros o para dañar al adversario a costa de su propio ‘triunfo’. Usan las encuestas como arma arrojadiza y olvidan que es un boomerang que tarde o temprano vuelve buscando a quién lo lanzó. Es importante recordar que las encuestas son herramientas para el diseño y el tracking de la campaña electoral. Son para que los partidos sepan qué piensan los ciudadanos y no para que los ciudadanos sepan que el político o partido cree ser el favorito.

 

Rafael Ayala {@ra_ayala}

 

El PP debe estar atento a todas las encuestas pero lo mas importante son las tendencias actuales de sus competidores en el centro-derecha: subida de VOX y giro a la izquierda de Cs. Tras la convención el camino esta marcado: potenciar las libertad del individuo. La persona en el centro. Tenemos que transmitir este principio total a todas nuestras políticas y tarde o temprano tendremos resultados. Hasta entonces, sabemos que los medios de comunicación, los comentaristas políticos y algunos compis de partido no nos lo van a poner facil pero el nuevo PP debe aguantar, perserverar para recuperar la esencia tradicional y renovarla con caras y equipos nuevos. Esa tarea inmensa no es de un dia, ni de unas semanas… pero es la única forma de asentar las bases para una victoria en las generales.

Enrique Belda {@ELUNICOBELDA}

Las encuestas son el resultado de la Ciencia. No mienten y reflejan su propio margen de error. El problema es de los cocineros y del tiempo. Los primeros las pueden manipular, pero esto, a pesar de lo que nos creemos, no suele ser así, y son los partidos los que las interpretan mal. Este problema es menor comparado con “el tiempo”: cada uno de nosotros puede cambiar de opinión de la mañana a la noche sobre muchos temas, pero especialmente sobre nuestro voto, más en tiempos confusos y en todos nuestros países donde fluye la información cada segundo e impide la permanencia de criterios de oportunidad, una vez que las ideologías son bastante irrelevantes, y los partidos moderados se alinean con los impulsos sociales. Las encuestas son bastante fieles en un minuto concreto del día, cuando se hacen, pero en nuestra sociedad actual están condenadas al desfase.

¿Deben los partidos hacer caso a las encuestas?. Sí, rotundo. Reflejan realidades puntuales y tendencias más permanentes. Pero eso es distinto a “dejarse llevar por ellas”. Los líderes no se pueden dejar llevar por las ocurrencias de los electores, y mucho menos de sus afiliados (electores más “ideologizados”, incluso con intereses personales, y poco dispuestos a cambiar de posiciones preestablecidas). Deben liderar el proyecto o idea con propuestas que sumen y no apostando por posturas concretas que solo un grupo comparta, por numerosos que sean entre su electorado. Los votos se pierden más a medio y largo plazo si se cambian grandes líneas moderadas, por satisfacer impulsos concretos de personas que, precisamente por creer solo en el mensaje cortoplacista y hueco, le abandonaran también. El electorado, cada vez más reflexivo, quiere líderes moderados y centrados a los que acudir, aunque no lo haga en las siguientes elecciones.

Rafael Ayala