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PP: en el centro está la virtud. - Abiertopp
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PP: en el centro está la virtud.

PP: en el centro está la virtud.

Por Enrique Belda, Profesor Titular de Derecho Constitucional.

 

Las redes sociales y buena parte de los medios de comunicación de la izquierda se empeñan en subrayar un inexistente, al menos aún en la práctica, giro a la derecha del nuevo Partido Popular liderado por Pablo Casado. No es cierto: se están (o nos estamos) incorporando y reincorporando en la nueva etapa, tanto perfiles conservadores como liberales, socialdemócratas y centristas. Si alguien pretende decir que propugnar la activación del art. 155 de la Constitución es derechizar un partido, deberían oír a buena parte de dirigentes y votantes socialistas que exigen lo mismo. Y también sucede en la concienciación sobre trata de personas o en la defensa de bienes de interés cultural y símbolos, que son de todos y de nadie. Por su parte, los medios de comunicación y la gente más conservadora que acusaba al PP de melindre, acomplejado y entregado al buenismo, ya tiene lo que anhelaba: fuerzas alternativas a la extrema derecha y a la derecha. Enhorabuena.

El riesgo y la respuesta

Es evidente que el riesgo del PP en el futuro próximo es el de caer en la tentación de recuperar esos sufragios arrimando su mensaje al de los nuevos partidos. Mi humilde opinión es que sería un enorme error por las siguientes razones: primera, los problemas que explotan y de los que sacan los votos los partidos nuevos, requieren soluciones inéditas. Los extremos, como sucedió hace cinco años con Podemos, denuncian y diagnostican los fallos a la perfección, pero no aportan soluciones contrastadas o razonables. El PP debe dar las respuestas desde el realismo y el estudio concienzudo, pero no dejarse llevar por la mera consigna ni el trazo grueso y populista. La segunda razón es que, como cualquier período de crisis, o si se quiere la comparación con nuestras vidas, de enfermedad o de luto, lleva un tiempo de manifestación y de curación. La gente está dispuesta a votar otras opciones y eso no tiene solución a corto plazo, aunque sí lo tenga a medio y largo. Paciencia, respeto y diálogo, pues, con todos. Y aquí va la tercera razón, derivada de las anteriores, y por las que creo que el PP debería mantener y ampliar el mensaje de moderación y centrismo que se pide en los partidos de este ámbito: los votos que se van a VOX o a Ciudadanos pueden regresar en una buena medida, pero los que nunca volverán si se radicaliza el mensaje son otros tantos millones (los que se quedan en casa, o votan a veces al PSOE, o a partidos locales y regionales), que componen la mayoría social que le otorgó amplios respaldos en 2000 o 2011, y que no perdonaría escoramientos producidos al calor de los ataques a la Constitución de los de siempre, o por reacción a las barbaridades de Sánchez.

 

Esta parte de la ciudadanía debe de saber que hay un partido centrado en la defensa de los derechos y las libertades en el que tiene cabida la amplia, aceptada y compartida “ideología constitucional”, que integra y gobierna para todos.

Rafael Ayala