Top
El PP y su hueco en la sociedad - Abiertopp
fade
3744
post-template-default,single,single-post,postid-3744,single-format-standard,eltd-core-1.1.2,flow-ver-1.4,,eltd-smooth-page-transitions,ajax,eltd-blog-installed,page-template-blog-standard,eltd-header-standard,eltd-sticky-header-on-scroll-down-up,eltd-default-mobile-header,eltd-sticky-up-mobile-header,eltd-dropdown-default,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.7,vc_responsive

El PP y su hueco en la sociedad

El PP y su hueco en la sociedad

Por Rodrigo García, abogado (@rodrigogargar )

 

Creerse las encuestas, a modo de fe ciega, entendida la “fe”, como la creencia que no se puede acreditar de su veracidad, por métodos sensoriales y racionales, puede ser un acierto, pero también un apartamiento de la realidad que las mismas, CIS incluido, nos dicen de manera continuada en los últimos meses.

Y, ¿qué nos dicen las encuestas? Pues ya sea una casa demoscópica u otra, más allá de quién encarga un sondeo, a expensas de que salga lo que éste espera, que el Partido Popular tiene ante sí, un dilema de electorado propio, hasta ahora desconocido, y que hay que acometer, de cara a clarificar a quién se dirige el partido y qué quiere ofertar a la sociedad.
No cabe duda que una democracia es más rica cuantos más partidos políticos, a modo de oferta electoral, posea; sin embargo, y a la vez, como es el caso de España, una democracia se empobrece cuando la mezcolanza de agrupaciones políticas entran en lid por ser la más populistas y, generalmente, acompañado este populismo con más radicalidad, cuya esencia es incompatible con la creación de la riqueza y la libertad que conlleva ser administrado en un régimen constitucional de amplias libertades como el nuestro.

Así las cosas, observamos que hay al menos dos partidos que tratan de atraer para sí, al votante del Partido Popular que tradicionalmente nos ha elegido como mejor opción –contrastada por otra parte- para sacar adelante a nuestro país. Por tanto, ¿qué ha de hacer el Partido Popular?

Debate: el discurso.

Básicamente el debate que quiero abrir es si el Partido Popular ha de modular su discurso centrista de centro derecha, implementado en el buen hacer económico, forzoso, por otro lado, a causa de las herencias que el PSOE deja cuando abandona el poder, considerando como electorado natural –también- al votante de centro izquierda, desencantado con la cada vez más exigua socialdemocracia, o, por el contrario, si vira hacia la derecha, a los efectos de convertirse, únicamente, en el primer partido de lo que se denomina “derechas”, o “bloque de derechas”.

Ciertamente, ambas opciones pueden convertirse en tentaciones estratégicas de discurso y electoralismo. Pero ambas tienen taras, cuyos claros perdedores son, el país, en primer lugar, y el propio Partido Popular.

La solución en los Estatutos

Entonces, ¿cuál es la postura que defiende el autor? Mi postura es clara: basar toda la estrategia, toda la fuerza del partido y todo su interés, en lo establecido en el artículo 2, de nuestros Estatutos: Dignidad del ser humano, libertades, familia, estado de derecho, constitución, principios de la gestión pública la eficiencia, eficacia y calidad en la prestación de servicios, la austeridad y la transparencia, economía de mercado sostenible, humanismo cristiano y Unión Europea.

Traicionar nuestro artículo 2, de los actuales estatutos, por tacticismo demoscópico, es entrar en el juego del populismo de derechas, que carece de discurso real, y olvidar que el Partido Popular tiene proyecto –defensa de la legalidad en Cataluña y de los sentimientos que este asunto despierta, aparte- en materia de turismo, agricultura, ganadería, pesca, urbanismo, economía, y un largo etcétera, que ni el mayor de los demagogos o el mayor de los oportunistas, que se dirige al votante de centro derecha, así como al desencantado del centro izquierda, puede, siquiera, comparar con un tuit ocurrente, o un incendio verbal, que dura cinco minutos.

Si el Partido Popular, hace valer estas políticas antecitadas, sostenidas por nuestro artículo 2, el electorado mayoritario, mirará, como lo ha hecho siempre, a nuestras siglas, para su bienestar y el de toda la nación.

Que así sea.

Rodrigo García