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2019 en clave política

2019 en clave política

Por Sergio Pérez Pujol, estudiante de ADE [@sergioppujol]

 

Los presupuestos de Sanchez

 

Hemos empezado un año crucial para el futuro del país y con numerosos retos que afrontar. En mitad del mes de Enero ya nos encontramos a las puertas de tramitar unos presupuestos que tienen poco de qué hablarnos, el comienzo de un nuevo tiempo para los andaluces y una perspectiva de “superdomingo” electoral, más cerca que lejos (pero nunca se sabe…).

El socialismo nos ha presentado, nada más empezar Enero, unos presupuestos sociales, para la clase obrera, para ellos y ellas… En ello se afana el socialismo rancio que abandera en los últimos tiempos el inquilino de Moncloa, en vender unas cuentas “sociales” manchadas de las sucias manos de los nostálgicos batasunos y separatistas catalanes. Por lo tanto, en este escenario se complica la situación, en una recta final de legislatura que todos, incluso algunos de ellos, los de la izquierda, esperan que termine más pronto que tarde.

El cambio en Andalucía

 

En clave positiva, ese socialismo rancio, ha dejado los sillones de la sureña tierra de Andalucía, tras décadas de manos largas y calientes sillas de dinero sucio. Por fin tienen una oportunidad, por fin los andaluces pueden soñar más allá de los infinitos puestos a dedo y políticas sociales de pandereta barata y sin eficacia. Pero más allá del triunfalismo del centroderecha de tener en sus manos la gobernanza de Andalucía, una comunidad históricamente socialista, lo que deberá amasar el Partido Popular de Juan Manuel Moreno es un gobierno con unos apoyos fragmentados y con las tensiones de algunos que el centro-derecha les queda pequeño.

 

Así, Andalucía nos muestra el preludio de lo que se precipitará el mes de mayo, un cambio en el escenario político donde la izquierda se va a ver, más que seguro, debilitada fruto de su mayor preocupación por los referéndums, la política de los portavoces y “portavozas” y la irrupción de una derecha nostálgica del pasado, que acelera cada vez con más fuerza, y no tanto por un país que debe fortalecerse frente a los síntomas de una recesión cercana que amenaza con volver con más fuerza que en 2008.

 

El reto del PP

 

En este contexto de gran carga política y preocupación económica, el Partido Popular tiene un importante reto, recuperar el espectro del centroderecha, en ello está, y guiar a España en la buena dirección, como la de los 19 millones de afiliados a la seguridad social conseguidos con la política de un partido acosado por una izquierda que hace suya los logros y renegando cuando estos no son tan buenos.

 

El objetivo de hacer un Partido Popular de la gente, de las necesidades de la sociedad y ganador ha recaído en una persona joven como nunca se había visto, Pablo Casado. Es así, son nuevos tiempos y nuevos aires los que predominan, los que son necesarios, sin renegar de aquellos que han dado a este partido sus mejores momentos. Así también lo vemos en Castilla-La Mancha, mi tierra, con un Paco Núñez que lidera una candidatura de ilusión por su tierra y su gente, y en muchos mas sitios del resto del país.

 

Este Partido Popular, más renovado e ilusionado que nunca, ha sabido abrirse a la sociedad mostrando su voluntad por afrontar los problemas reales de los españoles, y ello deberá verse en mayo recompensado. Casado, Teodoro, Díaz Ayuso, Paco Núñez… son infinitos los nombres que encabezan un proyecto de verdad, un proyecto que mira al futuro por y para los españoles, sin caer en la política rancia, populista y sin abandonar los valores de una sociedad demócrata e igualitaria, pesa a quien le pese.

 

 

Y en este proceso es innegable la necesidad de mantener unos valores que hagan prevalecer los pilares del constitucionalismo y su espíritu, no abandonarlos por el interés político, no dejar atrás lo que tanto lucharon algunos. Y por ello debemos reflexionar porqué la política española ha perdido en algunos sentidos, y desde algunas posiciones del espectro político, los valores democráticos y constitucionalistas; debemos reflexionar qué ha pasado en la estrategia política para que todo valga, la política del bueno, el malo y el más malo.

 

El Partido Popular tendrá así, en sus manos, la tarea de reagrupar al electorado del centroderecha español, para que 2019 y, esperemos que no sea hasta 2020, se convierta en un año de recuperación del sentido de Estado y reforzar una tarea que se dejó pendiente tras la entrada del señor Sánchez en la Moncloa.

Rafael Ayala